SEMBLANZA DE UN MITO

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May26

Desde la galería del Sierras Hotel podía verse el edificio del casino, las lomadas del golf y la arboleda que circundaba el parque.

Allí, durante el verano, se reunía la juventud de la villa serrana: los pitucos del alto, algunos muchachos del bajo, y él, quien desde ese entonces, intentaba armonizar las diferencias.

Flaco y desgarbado, sus amigos lo apodaban “Tarzán de alambre”. Los bronquios le silbaban en cada pique cuando sus piernas flacas intentaban llevar la pelota hacia el arco contrario. El asma no impedía su entusiasmo ni su garra. Tenía en su actitud un toque de fineza, heredado de los Lynch, que lo distinguía del resto. Era su forma de vestir, de hablar, su cortesía…

Algunos amigos refieren con nostalgia, cumpleaños, picnics en el río, partidos de golf,  fiestas en el hotel y en  el Palacio Ferreyra de la  ciudad Córdoba. Otros no terminan de comprender la compleja arquitectura de un imaginario social que lo inmortalizó.

Fresco, franco y corajudo. Así lo describen quienes lo conocieron en Alta Gracia, esa magnífica ciudad de las sierras cordobesas.

En Guatemala, lo apodaron el Che.

 

Comentarios (5)

Ade dijo, septiembre 8, 2008 @ 12:53 pm

– No, que lo publique, por favor, debe haber publicación urgente!. Ade

NICO dijo, junio 12, 2009 @ 10:24 am

Pequeña semblanza, pequeño homenaje… Saludos

Manuel Peñaloza dijo, octubre 7, 2010 @ 8:49 pm

Mito = “compleja arquitectura del imaginario social”. Esta bueno!

arturo dijo, noviembre 6, 2014 @ 6:58 pm

Tomás,tu cuento es directamente un poema de lo bien que está escrito (la cadencia y sonoridad de su frases).
Abrazo
Arturo

marisa dijo, febrero 1, 2015 @ 7:39 pm

Me encantó!

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