REVISACION MÉDICA

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Mar01

Este cuento forma parte de algunas anécdotas pueblerinas recopiladas en el Bar Central de Unquillo. Mi único mérito es haberlas recreado, a mi manera, impidiendo que quedaran en el olvido.

En la vereda del Bar Central, a resguardo de un sol implacable, yo esperaba impaciente la llegada del Zorro Castilla.

Este buen amigo,  reconocido cardiólogo cordobés, que trabaja desde hace años en el Hospital San Roque curando enfermedades del cuerpo y del alma, no tardó en llegar.

Habrían pasado unos veinte minutos de amena charla y cerveza fresca cuando una señora mayor, arrastrando un carrito con las compras del supermercado, se acercó a nuestra mesa:

-¿Cómo le va doctor Jorge? ¿Qué anda haciendo por Unquillo? -preguntó cariñosamente.

Sorprendido, el Zorro Castilla atinó a saludar a su antigua paciente.

-¿Qué dice, doña Arminda? Hace tiempo que no la veo. ¿Cómo anda de salud?

No fue una pregunta muy feliz: durante más de quince minutos la mujer le actualizó sus dolencias físicas, los remedios que tomaba, sus noches sin sueño y otros pesares de familia.

Finalmente, interrumpiendo su eternizada perorata y ya en funciones de doctor, el Zorro comenzó a indagarla:

-Pero, en definitiva: ¡¿qué le duele?!

-Todo el cuerpo. -contestó.

-Acá, en el cuello, en los hombros, en el pecho, en las caderas y también en las piernas, doctor. -dijo la mujer mientras señalaba con su dedo índice cada parte del cuerpo que le dolía.

Sin que la mujer pudiera advertirlo, el Zorro me guiñó un ojo.

-Muéstreme su mano derecha, doña Arminda -e inmediatamente la mujer estiró su brazo para la imprevista revisación médica.

El Zorro observó con detenimiento la palma de su mano y luego de revisar la última falange de su dedo índice, inesperadamente concluyó:

-¡Acá está el problema!.. El dedo está quebrado, por eso le duele todo el cuerpo.

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LISARDO: dijo, marzo 23, 2009 @ 1:28 pm

Una simpática anécdota pueblerina.
Saludos.

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