SEDA CRUDA

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Nov06

La lluvia era torrencial. El agua se alborotaba en las cunetas serranas dificultando el acceso de los vecinos al centro cultural: el espectáculo estaba a punto de comenzar.

El edificio, una antigua capilla remodelada, conservaba algunas vítreas originales que entorpecían la visión de los parroquianos hacia el exterior. Sin embargo, desde el fondo del salón, se las ingenió para observar a los que ingresaban. En particular, a una extraña mujer quien era imposible no mirar con ese elegante impermeable de seda cruda y las finas botas de carpincho que calzaba.
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EQUINOTERAPIA

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Oct18