INFIDENCIAS (Cuentos reunidos)

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Jul05

Infidencias - ¿Dónde comprar?
Presentación del libro “INFIDENCIAS”, de Tomás Juárez Beltrán,  por la escritora María Teresa Andruetto.

“Hace ya unos cuantos años para él y para mí, Tomás Juárez Beltrán me acercó algunos cuentos, publicados luego en El mal ejemplo y otros cuentos urbanos. Los de ese libro y los de Historias enmascaradas y otros sucedidos que le siguió después y, aunque en menor medida, también los inéditos que ahora agrega a este volumen de cuentos reunidos, sostienen la fascinación por lo popular que encontré ya en un primer momento, el relato de costumbres, la detenida observación de los comportamientos sociales provincianos. Diestro para los relatos y la captación de rasgos, el narrador observa personajes de nuestro entorno en sus costados más humanos, sus debilidades y artilugios, cierta picardía, cierto goce (lindante a veces con la inocencia) ante la posibilidad de dañar al otro, cierto perdón de cada uno para consigo y con los otros, personajes simpáticos todos, por una u otra razón , cordobeses típicos si hubiera un único modo de captar la tipicidad de lo cordobés, varones sobre todo mirados en su humanidad, muchas veces con un toque de humor, o con una pizca de ironía y otros de ternura o de piedad, siempre representados como meollos y emergentes de una escena.
Los cuentos van desde la observación de un caddy en el golf club de Villa Allende hasta la de un bar de la calle Ayacucho en el que Don Benito sirve Hesperidina, pasando por Un viaje en taxi – uno de mis cuentos preferidos- en el que un empresario descubre por boca del taxista la traición de su mujer, en un relato que resume el espíritu y la esencia misma de los cuentos populares en los que el más pobre o más débil ha logrado engañar al más fuerte o al poderoso, ha invertido -para regocijo del lector- por un momento los papeles y lugares de la vida y de la historia.
Los remates de los cuentos tienen siempre un cierto impacto, una repentina resolución, muy a la manera del cuento de costumbre, en una búsqueda de efecto que tampoco es ajena al relato oral, narrado entre amigos a la mesa de un bar o en torno al fuego que juega con la fusión/confusión entre lo real y lo imaginado, entre lo sucedido y lo ficcional, y conlleva el rechazo de lo innecesario y de los artificioso por sí mismo. De los personajes me interesa más el motor que la carrocería me dijo aquella vez en torno a su manera de trabajar y ése es en verdad el acercamiento que Juárez Beltrán hace a sus personajes, a los que motoriza más allá de las apariencias, a la condición humana en fin, bromas, envidias, traiciones, mezquindades, pasiones, errores o ambiciones. Lo cierto es que estos cuentos, como bien se los ha definido, son de un costumbrismo crítico, nos permiten adentrarnos en las maneras y perfiles humanos de nuestra ciudad y de los pueblos de nuestra provincia. Se trata de retratos eficaces, casi siempre de finales con remate marcado, que se destacan por su falta de pretensiones y que por eso conserva como su bien más preciado la naturalidad, cierta frescura que hace que el lector transite por ellos como quien presenciara escenas en algunos de nuestros pueblos o en una esquina de la peatonal y que denotan la experiencia vital de quien cuenta, lo que podríamos entender como su conocimiento acerca de la vida.
La primera parte del libro, los cuentos inéditos que aún no habían integrado libro alguno, que yo no conocía y he leído por primera vez en esta ocasión tienen un cierto giro hacia lo fantástico o hacia el absurdo y son también un homenaje a ciertos tipos humanos –muchos de ellos nombrados con su nombre y apellidos que circulan por la zona en que el autor de estos cuento y también yo, vivimos. Desfilan así, además del Payo Giraudo, José Malanca, el Che o la Mona Jiménez, patrimonio de todos los cordobeses, ciertos personajes y lugares de Unquillo y de Cabana, tales como Darío Torres y su carnicería de lujo, la popular ferretería del Nene Biasotto, el periodista Manolo Lafuente, el Bar Central, el viejo Don Vilches, el Kiosco de diarios de Tita y Mabel, lo que hace que la lectura por nuestra parte, focalice en escenarios y actores pueblerinos, como quien circula por su propia casa.
Tal como el autor mismo lo reconoce en el prólogo, se puede apreciar en estos cuentos la fascinación por “lo cordobés” como marca en el orillo de muchos personajes y del libro, admiración por la palabra ocurrente y la travesura social, la pincelada local, breve y certera, capaz de –con uno, dos gestos- dar cuenta de una situación . La literatura oral cordobesa ha sido fecunda en la en la generación de relatos de costumbre y en la descripción de personajes populares, pero los relatos de ese tipo muchas veces se han mantenido en la oralidad. Ahora esta edición que recopila los cuentos de Tomás Juárez Beltrán da cuenta de ese universo observado con cierta ironía y con cierta piedad, de esa provincia de pueblo adentro, tanto como la importancia que tiene para un hombre que ha ejercido y sido exitoso en otras actividades, sostener el persistente deseo de contar, el persistente deseo de reflejar la relación de un hombre con sus pares y con su entorno”.

 

Comentarios (5)

SEMILLA dijo, mayo 5, 2011 @ 8:51 pm

Un libro sustancioso con certezas y sutiilezas, de “armas llevar”. Algunos personajes no me caen bien. Saludos.

Fernando Avalos dijo, mayo 18, 2011 @ 3:39 pm

Antes que nada vuelvo a agradecerte el libro y aunque no me
lo has pedido, quiero hacerte una “devolución” con comentarios de mis
impresiones del mismo.

He leído todas y cada una de las páginas de tu libro por eso al
comentario te lo hago en globalidad.

En otra oportunidad personalmente te hare comentarios individuales de
cada cuento.

Los cuentos de diversos tipos y extensión están verdaderamente muy
bien escritos.

Resultan muy amenos y otras atrapantes, más cuando uno conoce a
algunos de los personajes a quienes están dedicados o intervienen en
ellos.

Creo que la mayor virtud que ponen en evidencia es el profundo
conocimiento de las actitudes y conductas humanas y las vivencias
desde adentro de las costumbres de nuestra antigua sociedad cordobesa.

Tus relatos son propios de una persona extremadamente observadora,
detallista y con un agudo espíritu crítico.

La crítica velada que deja entrever hacia algunos modos de vida de la
anterior sociedad , no la actual, si es que existe, pero si hacia
aquella en que se desarrollo tu adolescencia que es la misma que yo
también he vivido, muestra siempre como una constante en todos los
relatos, tu pertenencia a ella.

Este hecho le da más validez, por que tus observaciones y críticas
carecen del resentimiento que suele ser la razón que acompañan a
MUCHOS de estos textos.

Ese constante resentimiento en este tipo de escritos es explicable en
la mayoría de los casos por la irreversibilidad de las causas que lo
producen.

Las narraciones, muchas veces críticas no directamente pero si
sugerida de manera velada , que están siempre presentes, reflejan
una enorme habilidad de escritor para transmitir con humor ,con
ingenio , a veces con picardía, con una pintura tan bien realizada de
las situaciones que, a uno le permiten VERLAS y VIVIRLAS en la
imaginación por ese relato concreto y ameno con finales sorpresivos
que asombran y entretienen.

Me ha gustado y te felicito.

Marcos SARAVIA dijo, julio 8, 2011 @ 12:44 pm

Excelente la presentación. Me gusto lo que dijo María Teresa Andruetto sobre tu obra y un lujo que cantara Silvia Lallana. Felicitaciones.

Raul-Pato-Aliaga Yofre dijo, julio 8, 2011 @ 8:48 pm

Estimado Tomas: Felicitaciones por tu libro infidencias que compre hoy y no he dejado de leerlo…
El solo haberlo publicado ya es importante y me encanta que hayas tomado personajes de nuestra Cordoba para darles vida, por que la Historia Anecdótica es la unica sabrosa y sencilla.
Un abrazo
Pato Aliaga Yofre

Nicanor Basualdo dijo, julio 12, 2011 @ 8:11 pm

Me alegro que haya reunido todos sus cuentos en un solo libro. Internet es importante pero es mejor tener los libros a mano. Saludos.

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